El color de esta sopa entra por los ojos antes de llegar a la boca. Una sopa fría de remolacha aterciopelada, coronada con pétalos de lomo embuchado Duroc, que le dan potencia de sabor. Elegante sin esfuerzo.
Nada apetece más que las sopas frías en verano. Pero, al final, todos recurrimos a las típicas: gazpacho, vichyssoise… ¿Por qué no innovar?
